IR A LA WEB DE SEDUS

Presiona ENTER para ver los resultados o ESC para cancelar.

Isaac Asimov y la vida y el trabajo en el siglo XXI

Hacer predicciones sobre el futuro le puede dejar a uno en mal lugar. Pregúntele si no al ejecutivo de Decca Dick Rowe, quien en 1962 rechazó un contrato con The Beatles y afirmó, con seguridad, que «los grupos guitarreros pronto pasarán de moda, señor Epstein» o incluso al multimillonario CEO de Microsoft Steve Ballmer, quien en 2007 declaraba: «no hay ninguna posibilidad de que el iPhone vaya a conseguir una cuota de mercado significativa». Sin embargo, algunas personas logran dar en el clavo. Uno de ellos fue el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov, mundialmente famoso por sus historias sobre las interacciones entre robots y humanos, quien en 1964 escribió un artículo notablemente premonitorio para el New York Times después de una visita a la Feria Mundial de Nueva York. Sus predicciones pretendían dar una visión de cómo serían la vida y el trabajo hacia 2014, 50 años más tarde, por lo que podemos juzgarlas con el beneficio añadido de cinco años de retrospectiva. He aquí tres de ellas.

Issac Asimov en 1965

Naturaleza y luz

«El ser humano continuará alejándose de la naturaleza para crear un ambiente que le convenga más. Para 2014, los paneles electroluminiscentes serán de uso común. Techos y paredes brillarán tenuemente y en una variedad de colores que cambiarán con solo pulsar un botón», escribía Asimov.

Si bien es cierto que nos hemos alejado de la naturaleza como predecía, especialmente cuando estamos en el trabajo, también lo es que cada vez somos más conscientes del papel que desempeña la naturaleza en nuestro bienestar. Una nueva investigación de la Universidad de Exeter confirma que solo dos horas a la semana en un entorno natural disfrutando de la luz natural y del aire fresco pueden tener un efecto espectacular sobre nuestra sensación de bienestar. Este es un principio que ha sido adoptado ya por numerosos arquitectos y diseñadores, como puede comprobarse, por ejemplo, en la nueva Sedus Smart Office.

Del mismo modo, daba totalmente en el clavo cuando sugería que la gente acogería con agrado la posibilidad de cambiar el ambiente y el nivel de iluminación de su entorno, una nueva realidad que se ve hoy en los edificios y productos de iluminación más innovadores. La última edición de Sedus Insights cita el ejemplo de la burbuja personal desarrollada por la Fundación Agnelli, que permite a las personas adaptar su entorno inmediato a sus necesidades personales. Como predecía Asimov, todo con solo pulsar un botón.

Automatización

«Los robots no serán comunes ni especialmente buenos en 2014, pero existirán. El stand de IBM en la Feria no tiene robots, pero está dedicada a los ordenadores, que se muestran en toda su asombrosa complejidad, en particular en la tarea de traducir del ruso al inglés. Si las máquinas son tan inteligentes hoy, ¿qué no podrán hacer en 50 años? Serán esos ordenadores, mucho más miniaturizados, los que servirán de «cerebros» de los robots… En el mundo de 2014 habrá pocas tareas rutinarias que no pueda realizar mejor una máquina que un ser humano. Por lo tanto, la humanidad se habrá convertido en una raza de «cuidadores» de máquinas».

Lo que no podía prever es la naturaleza inmersiva de los sistemas automatizados modernos tanto en nuestro trabajo como en nuestra vida personal. Puede que los robots copen los titulares, pero la realidad es que la automatización está ahora tan presente en gran parte de la vida del siglo XXI que la mayoría de las veces no somos conscientes de ello ni de la sutileza con que interactuamos con ella ni de las innumerables formas en que afecta a nuestra vida laboral y personal.

Tecnología y comunicaciones

«Los electrodomésticos de 2014 no tendrán cables eléctricos, por supuesto, ya que contarán con baterías de larga duración… Las comunicaciones serán con imágenes y sonido, por lo que podrá ver y oír a la persona a la que llama. La pantalla podrá utilizarse no solo para ver a las personas a las que llama, sino también para estudiar documentos y fotografías o leer libros. Los satélites síncronos en el espacio le permitirán conectar directamente con cualquier punto de la Tierra, incluyendo las estaciones meteorológicas de la Antártida».

En 2014, tanto la tecnología inalámbrica como las comunicaciones globales ya se daban por sentadas. Todavía nos queda mucho por hacer con la tecnología de las baterías, pero fue muy preciso en su predicción sobre la forma en que podemos comunicarnos con cualquier punto de la Tierra, incluido el contacto con aquellos que viven y trabajan en los lugares más remotos del planeta.

También previó la llegada de los vehículos autónomos. Puede que todavía estemos desentrañando los detalles de cómo convivir con ellos en las carreteras, pero la cuestión es que previó la tecnología con mucha claridad.  «Se pondrá mucho esfuerzo en el diseño de vehículos con «cerebros robóticos», vehículos a los que podrán indicarse destinos concretos y que se dirigirán hacia allá sin la interferencia de los lentos reflejos de un conductor humano», escribió.

Click to rate this post!
[Total: 0 Average: 0]